Economía
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{image}http://www.eldia.co/images/stories/190510/004.jpg{/image}Tal como lo habíamos predicho, hoy 19 de mayo en Madrid se firmó el Tratado de Libre Comercio que adelantaban Colombia y Perú con la Unión Europea, a dicho acto asistieron los presidentes Álvaro Uribe y Alan García.

 

Para el presidente Uribe, este ha sido uno de sus mayores logros económicos de su gestión,  y desde Madrid anuncio las bondades económicas y políticas que traerá la implementación de dicho acuerdo para nuestro país, como es el tener relaciones comerciales con un mercado de 500 millones de personas e ingresos per-capitas relativamente altos.

El sector exportador colombiano, compuesto por los bananeros, los cafeteros, los floricultores, entre otros, celebró  dicho tratado, porque encontraron un mercado  bueno para ofrecer sus mercancías, con lo cual aumentaran sus ganancias.

Y aunque los exportadores se encuentren dichosos, cabe recordar, que este pacto es completamente dañino para la actividad productiva del país, porque atenta contra la industria y la agricultura  nacional, debido al carácter asimétrico de las economías  de la Unión Europea y la nuestra.

Dicho acuerdo es asimétrico, en primer lugar Colombia exportaría a la Unión Europea bienes del sector primario y bienes extractivos, en cambio importaría productos de mediana y alta resolución tecnológica, dichas importaciones pondrían en riesgo  sectores de la industria nacional  por no ser competitivos, como los textiles, autopartes, alimentos, el conocimiento vernáculos, entre otros.

El sector mas perjudicado seria sin duda el de los farmacéuticos, dado que las Compañías Europeas querrán  un  monopolio de sus productos y evitaran a todas costas productos genéricos, situación que elevaría el precio de los medicamentos y pondrían en una situación desventajosa a los usuarios colombianos, los cuales tendrían que pagar medicamentos muy caros.

Además, en el tratado de libre comercio con Europa no hay clausulas en torno a la favorabilidad de la migración de nuestros compatriotas a trabajar en  cualquier país de la Unión,  pero en cambio,  los capitales europeos  no tienen restricciones para entrar y salir de nuestro país, lo cual puede generar caídas y vaivenes en la tasa de cambio, perjudicando los sectores transables de la economía.

Creer  que el camino del crecimiento económico  va a ser exportando hojas de tamales e importando vehículos, tractores y computadores es irrisorio, y solo lo predican nuestras autoridades nacionales.

Lo único cierto, es el desajuste y descalabro de grandes sectores económicos, haciendo que la pobreza, el desempleo sigan aumentando tal y como hasta ahora lo han venido haciendo.

Toca esperar la ratificación del tratado por el parlamento Europeo y el Congreso Colombiano, y en caso de no ser aprobado por alguna de las partes, este no entraría en vigencia.